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Ver, Sentir, Aprender, Hacer

Number 24 - June 2002
V. Franco

Introducción

Como decir lo mucho que queremos decir
Como decir lo que tenemos que decir
Como decir lo que queremos decir

Quienes trabajamos en jardines botánicos regionales tenemos un importante compromiso que cumplir tanto con nuestro entorno natural como social. El Jardín Botánico Regional-CICY está localizado en la ciudad de Mérida, la más grande del estado de Yucatán, en México. Yucatán es valioso testigo del surgimiento y de la enigmática desaparición de una de las civilizaciones más destacadas de la historia de la humanidad: la civilización maya.

Aún en nuestros días nos sorprende ver como esta cultura, cuyos restos más antiguos de las tierras bajas datan de hace más de 3000 años, fueron migrando y colonizando gran parte de las selvas secas del norte de la Península de Yucatán. Si bien la Península de Yucatán es una región de alta biodiversidad, las condiciones físicas del área para el desarrollo de una incipiente civilización son un tanto adversas: climas cálidos húmedos, subhúmedos y secos, - en éste último se ubica la ciudad de Mérida, con un periodo de 3 a 5 meses al año sin precipitación -, poca disponibilidad de agua dulce superficial, suelos poco profundos, muy pedregosos y de baja fertilidad...¿Cómo desarrollaron el conocimiento y las habilidades que les permitieron el auge científico y cultural del cual aún tenemos abundantes y maravillosos testimonios?

De no ser por el conocimiento que generaron de su entorno, así como del manejo que hicieron del mismo, la civilización maya no sería una de las más impactantes de nuestro planeta. Sorprendentemente esta cultura aun contiene una gran riqueza.

Parte de este conocimiento tradicional que se ha ido rescatando a través de estudios etnobotánicos, arqueológicos y antropológicos, fue resultado de la apropiación e interpretación que los mayas hicieron y que aún hacen de su entorno.

El Programa de Educación Ambiental

En el programa de educación ambiental del Jardín Botánico Regional-CICY consideramos de manera muy especial este acervo cultural en nuestro quehacer interpretativo. Con el afán de transmitir a los usuarios una mayor sensibilidad y conciencia sobre la importancia de conservar nuestro ambiente, gran parte de nuestras actividades de interpretación ambiental tienen relación con la cosmovisión maya. Un punto que ha ayudado a reforzar este aspecto, es que los programas oficiales de la curricula escolar de educación primaria y secundaria, incluyen asignaturas adicionales sobre historia y geografía de Yucatán. En ambas materias se hace énfasis sobre el conocimiento de la relación sociedad-naturaleza, el cual les permitió sostener una gran población durante cientos de años manteniendo un equilibrio con su entorno.

¿Dónde, cuándo y cómo se rompió el equilibrio?

¿Cuál fue la causa de la declinación y casi desaparición de los mayas?

Estas preguntas nos inquietan como educadores ambientales ya que ahora más que nunca vemos una ausencia total del equilibrio en la relación con nuestro entorno, y una acelerada pérdida de nuestra identidad cultural.

Más de 13 años de experiencia y los resultados de una evaluación preliminar sobre el cambio en la apreciación de temas y conceptos de los usuarios de bachillerato, antes y después de la visita guiada, realizada el año pasado, nos indican que hemos tenido aparentemente un desempeño acertado en nuestros métodos interpretativos: visitas guiadas temáticas acordes al programa oficial de la Secretaría de Educación Pública; boletines periódicos más atractivos y de fácil lectura para el público; letreros más gráficos con información de interés para el visitante, desarrollo de material didáctico diverso, etc.

En noviembre de 1999, el Jardín Botánico Regional fue distinguido con el nombramiento de 'Museo Vivo de Plantas' por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, motivo por el cual se incrementó el trabajo interpretativo. Entre otras acciones destacan las siguientes:

El desarrollo de la primera etapa del Sendero Escultórico 'El Ritmo Vegetal', del artista Zoe Schot. El sendero crea un espacio 'escultura y paisaje' en el que se unen la naturaleza y el arte. Consta de 4 piezas talladas en madera de diferentes especies nativas, instaladas sobre bases de piedra aludiendo al suelo de la península. La idea del autor es 'que estos espacios sean una invitación a detenerse, a cambiar de ritmo, a contemplar la naturaleza y a descubrir sus secretos. Es una forma de ver el mundo, de reconocer la belleza que nos rodea y de aumentar esa belleza'.

Asimismo, para participar en la 8 Semana Nacional de la Ciencia y Tecnología, se elaboró la primera exhibición interactiva: 'Las semillas: fuente de vida', la cual se presentó en el Jardín Botánico Regional por tres meses, para después continuar su exhibición en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo de Historia Natural de la Ciudad de Mérida. Esta colaboración con el Museo nos es de gran valor, ya que significa un enlace más del Jardín Botánico con la comunidad.

La experiencia interpretativa más reciente, y sustancialmente enriquecedora, fue el primer 'Taller Participativo de Interpretación Ambiental'. Cabe señalar, que parte muy importante del desempeño de la autora dentro del ámbito de la Educación Ambiental, han sido los tres talleres participativos de formación ambiental conducidos por la Dra. Rose Eisenberg. El Taller Participativo de Interpretación Ambiental se llevó a cabo en el Jardín Botánico Regional del 1° al 5 de octubre del 2001. Dicho taller fue dirigido a educadores y promotores ambientales de áreas urbanas, rurales y áreas naturales protegidas, a maestros y personas interesadas en desarrollar, aplicar y evaluar materiales de interpretación ambiental. Debido al tipo de taller y sus aspectos organizativos, el cupo se limitó a 18 personas.

El taller se desarrolló durante una semana con 5 horas diarias. Estaba compuesto de sesiones teórico-prácticas, apoyadas tanto con el material elaborado en el Jardín Botánico, como con el diseño y valoración de materiales interpretativos elaborados por los mismos participantes.

Dentro de las Conclusiones del Taller Podemos Mencionar los Siguientes:

El enfoque 'participativo', fue uno de los aspectos más relevantes y novedosos para los participantes. En general, los cursos, reuniones y talleres para educadores ambientales son bastante pasivos, es decir, los asistentes se limitan a escuchar y aprender del instructor. En cambio, los talleres participativos, como su nombre lo dice, requieren de la participación activa de los asistentes. Se parte de un reconocimiento e integración del grupo, donde las experiencias y vivencias de cada participante son tan importantes para enriquecer el taller como las del propio facilitador (instructor).

Los educadores ambientales coincidimos en que la falta de capacitación y actualización limita nuestros alcances. Sin embargo, cuando asistimos a estos eventos de capacitación, generalmente confiamos en que el buen desempeño del taller corresponde a los organizadores e instructores. En cambio, en un taller participativo donde esperamos tener una mejor formación en el ámbito de la dimensión socio-ambiental, resulta fundamental la participación del facilitador, cuya función principal es facilitar la conducción del grupo, y promover tareas que voluntariamente realizarán los participantes, por ejemplo, asignación de encargado(a) de las hojas de rotafolio donde se plasman ideas e información del taller, responsable(s) del material a fotocopiar para el grupo, cuidado del material didáctico y/o bibliográfico, limpieza del aula (incluyendo separación de basura y destino final de los desechos), preparación del café, etc. De esta manera es más formativo un taller en el cual las acciones de los participantes son importantes para mantener un ambiente cordial, cómodo y adecuado para un aprendizaje más integral. Cabe señalar que en lo general no estamos acostumbrados en México a trabajar de esta manera, lo cual es muy patente desde la disponibilidad de la gente para participar, hasta la organización, distribución y funcionamiento de las tareas, las que generalmente no se desempeñan de la manera más adecuada, y donde el análisis de este ejercicio va siendo parte de nuestro proceso de formación ambiental.

Otro aspecto importante de los talleres participativos es siempre considerar y respetar las opiniones y necesidades de los demás. Este aspecto tan obvio frecuentemente lo olvidamos en nuestra práctica como educadores ambientales, ya que cuando iniciamos algún proyecto de educación ambiental, generalmente queremos transmitir lo que nosotros sentimos que la gente debe saber y hacer, olvidando si el grupo meta o la comunidad con quienes vamos a colaborar requieren de nuestro programa o si éste se relaciona con sus prioridades.

Estos y otra gama de aspectos que se consideran en los talleres participativos van siendo parte esencial de nuestro propio proceso de formación, de tal modo que al iniciar nuevas prácticas ambientales, incluyendo aquéllas de interpretación ambiental, lo hacemos con otra perspectiva.

Así, en el taller de interpretación ambiental, se destacó que el trabajo de interpretación ambiental debe desarrollarse en base a las necesidades y prioridades que establece la propia comunidad.

Otro punto importante que surgió del taller es la posible colaboración en el desarrollo del trabajo de interpretación ambiental en diferentes áreas naturales protegidas de la región, lo cual significa un reto para poner en práctica la experiencia generada en el jardín botánico y en nuestro proceso de formación. Además, aquí el reto es doble: desarrollar un programa de interpretación ambiental dirigido a los habitantes de las áreas naturales protegidas, pero paralelamente habría que desarrollar métodos interpretativos para los sectores productivos de la región, como empresarios, industriales, etc. generadores de los principales productos contaminantes de éstas: envases de refrescos, cervezas y comida chatarra la cual cada vez es más abundante, variada, barata, artificial y de una mínima calidad nutritiva.

En nuestra tarea como educadores ambientales donde queremos interpretar la importancia de nuestra biodiversidad, de nuestra cultura, nos preguntamos:

¿Cómo educar a la población incluyendo además a los políticos y empresarios que permiten la generación y proliferación de tal cantidad de desechos que afectan a nuestro patrimonio natural como social?

¿Cuál es el papel de la interpretación ambiental, qué métodos interpretativos y cómo implementarlos para sensibilizar y concientizar no tan solo al ciudadano común y corriente sino además a los tomadores de decisiones y a quienes más daño provocan a nuestro entorno?

Es importante continuar rescatando el conocimiento tradicional que gira en torno al manejo del ambiente y sobre todo poder transmitir y aplicar este conocimiento. En este sentido, el Jardín Botánico Regional juega un papel central para promover la importancia de la interpretación ambiental como una herramienta más en la solución de la degradación ambiental.

Agradecimientos

La autora agradece a la Dra. Rose Eisenberg sus valiosos aportes, comentarios y sugerencias en la estructuración del Taller Participativo de Interpretación Ambiental.

 
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