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Etnobotanica Y Educacion En El Jardín Botánico Regional-Cicy

Number 19 - December 1999
V. Franco & R. Orellano

Sin Duda, la Península de Yucatán es un Lugar de una Riqueza Histórica, Natural y Cultural Invaluable.

La cultura maya se ha caracterizado por tener un profundo conocimiento de la naturaleza, herencia invaluable que rescatamos y difundimos en nuestro pograma de educación ambiental.Nuestras colecciones pretenden mostrar la diversidad del mundo vegetal asi como la enorme variedad de usos de estos recursos: maderables, comestibles, medicinales, melíferas, curtientes, tintóreas, textiles, ornamentales, ceremoniales, condimento, construcción y artesanales.

Las visitas guiadas se complementan con material vegetal diverso que los visitantes pueden tocar, oler y manipular, descubriendo la relación de las plantas con su vida diaria.Nos apoyamos también con relatos mayas y aspectos interesantes del conocimiento y uso tradicional, así como la forma actual de explotación de algunos recursos.A través de talleres infantiles, transmitimos la importancia de las plantas en las expresiones culturales.El conocimiento de las plantas y su relación directa con el hombre promueve en el público la importancia y el deseo por conservarlas para nosotros y para futuras generaciones.

Sus primeros asentamientos se remonta a la época prehispánica, alrededor de unos 500 años A.C., época del periodo preclásico de la civilización Maya. Está bien documentado que los antiguos mayas tuvieron un conocimiento muy profundo de su entorno, llegando a nombrar, clasificar y utilizar plantas, animales, suelos y vientos. Alcanzaron grandes conocimientos matemáticos y astronómicos y lograron mantener una población similar a la actual. Testimonio de su presencia son los innumerables vestigios arqueológicos que se encuentran por toda la Península de Yucatán, Chiapas y Guatemala.

En cuanto a su naturaleza, las características fisiográficas, geográficas y climáticas de Yucatán, han determinado la presencia de una variedad de tipos de vegetación, algunos de ellos exclusivos de la región, los cuales contienen una importante diversidad biológica.

Los botánicos calculan que la flora de la península está formada por cerca de 2500 especies de plantas vasculares. De ésta, se calcula que un 30% tiene o ha tenido alguna utilidad: están reportadas más de 250 especies de plantas con algún uso medicinal; cientos de especies se utilizan como alimento, para construcción, como leña, melíferas, curtientes, tintóreas, para extracción de fibras, condimentos, en la elaboración de utensilios y artesanías.

Si bien los mayas utilizaban su entorno de una manera equilibrada, con el paso de los siglos, durante la Conquista y la Colonia, se conservó parcialmente en los pueblos indígenas la tradición del conocimiento de la naturaleza, el cual fue transmitido oralmente de generación en generación. Este conocimiento fue enriquecido por nuevas tradiciones en herbolaria traídas por europeos y esclavos africanos. La introducción del ganado también se acompañó de nuevas formas de uso del suelo impuestas por los colonizadores. Los españoles también introdujeron sus frutales, hortalizas y hierbas medicinales que contribuyeron a enriquecer la disponibilidad de germoplasma en la región. El conocimiento botánico durante todo este periodo fue muy fragmentado. Ya en la época Independiente, europeos y estadounidenses realizaron las primeras exploraciones botánicas en la Península de Yucatán.

En la década de los 80’s con el establecimiento de los Centros de Investigación en la península, se replantearon varias necesidades, entre otras, la de contar con inventarios vivos y museográficos que rescataran y difundieran el conocimiento etnobotánico y la riqueza florística de la región. Así, se establece el Jardín Botánico Regional del Centro de Investigación Científica de Yucatán. Se ubica en la ciudad de Mérida, la más grande y de mayor importancia de la Península, al Noreste del estado de Yucatán. Desde sus inicios, sus objetivos han sido incrementar y difundir el conocimiento de la flora de la región, -tanto científico como tradicional- y contribuir a la conservación de sus recursos vegetales.

La presencia humana en la península ha influido durante siglos en la transformación del paisaje. Sin embargo, es durante los últimos 20 años que ésta ha sido alarmante. La globalización de la economía,la expansión de los medios de comunicación y otros factores sociales y políticos, se reflejan en cambios significativos en los patrones tradicionales de forma de vestir, hábitos de consumo y la relación con la naturaleza entre otros. Estos aspectos se observan tanto en poblaciones urbanas como rurales.

La gente cada vez se aleja más de la naturaleza, coparticipando activamente en su problemática. ¿Cómo acercar más a las personas a su entorno natural? ¿Cómo despertarles el deseo de tener un ambiente más sano y armonioso?

Uno de nuestros grandes retos en nuestro programa de educación ambiental, es tratar de motivar a los visitantes a observar y percibir su entorno a través de los sentidos. En los trópicos nacemos y crecemos rodeados de “verde”, y perdemos la capacidad de distinguir y disfrutar las formas, texturas, tamaños, colores, aromas y sabores que nos brinda la naturaleza. Frecuentemente olvidamos la bondad de la exhuberancia y la sustituimos por lo artificial (por ejemplo, el mercado de las plantas de seda sintética, plástico u otros materiales va en aumento!).

En el JBR-CICY la difusión del conocimiento etnobotánico ha tenido dos alcances: uno in situ, y otro ex situ. A través de las colecciones vivas, mostramos plantas de interés cultural, utilitario o económico como el henequén (Agave fourcroydes), el algodón (Gossypium hirsutum) y otras especies productoras de fibras. Destacamos las características biológicas y botánicas de la planta y su uso tradicional. Estos aspectos etnobotánicos son de gran interés para el visitante: cómo se descubrió la planta, qué parte se utiliza y cómo se usa. Asimismo, se muestra la materia prima tal como se obtiene del vegetal, las estructuras vegetales de donde se obtiene y el proceso tradicional y/o comercial de explotación. Los aspectos etnobotánicos despiertan la atención del visitante facilitando la concientización sobre la importancia de las plantas para nuestra subsistencia y la necesidad de utilizarlas de forma sustentable.

En el aspecto cultural, existen narraciones y leyendas mayas de muchas especies de plantas que al relatarlas nos ayudan a enriquecer las visitas guiadas. Tal es el caso de la leyenda de la ceiba (Ceiba pentandra) la cual narra el por qué este árbol de majestuoso porte es el árbol sagrado de los mayas.

La colección de la familia de las palmas o Arecaceae, permite mostrar una gran cantidad de aspectos etnobotánicos, ya que la mayoría de las 20 especies de palmeras de la Península, tienen uno o más usos tradicionales (Franco et al 1999). Por ejemplo, las hojas del huano (Sabal mexicana) se utilizan en la construcción del techo de la vivienda tradicional maya, y para la elaboración de utensilios y artesanías, los frutos pueden ser consumidos como alimento, se ha reportado como medicinal, ornamental y se utiliza para dar sombra al ganado en los potreros. Otras especies de palmeras se utilizan también para construcción, como alimento, en la elaboración de aceites, utensilios, artesanías, para construir trampas para pescar y como plantas de ornato.

En la colección de plantas medicinales, transmitimos su importancia en la medicina tradicional así como algunos aspectos de la cosmovisión maya de la salud- enfermedad. En todos los rótulos del Jardín Botánico Regional, se incluye el nombre maya. Sin embargo en esta colección se menciona además qué parte de la planta se usa, el modo de preparación y el padecimiento para el que se emplea. Consideramos fundamental continuar con el rescate y documentación de este vasto campo de la medicina tradicional, ya que gran parte de este conocimiento se ha transmitido de forma oral es un conocimiento vital que podría perderse al igual que gran parte de las especies medicinales silvestres que crecen en los diversos ecosistemas de la región.

A pesar de la influencia de otras costumbres culturales, aún se mantienen ciertas tradiciones de gran valor e importancia, principalmente para la gente de origen maya. Una de ellas la fortalecemos y difundimos año con año a través de un taller infantil: la celebración del día de Muertos en Yucatán, llamado en maya Hanal Pixan, que literalmente se traduce como “comida de las almas”. Uno de los rasgos más marcados de esta celebración es el de instalar en la casa del difunto una ofrenda con alimentos, flores, velas, etc. En esta actividad, relatamos a los participantes el origen de la celebración y sus preparativos. En un sendero del Jardín Botánico marcado en un mapa, los niños van descubriendo y conociendo algunas de las plantas nativas que se utilizan en la Ofrenda, el nombre maya y la parte de la planta que se utiliza. Se coloca una Ofrenda en el Jardín Botánico, la cual incluye elementos de alrededor de 35 especies vegetales.

Más allá de nuestras colecciones, los alcances del Jardín Botánico han llegado a comunidades rurales a través de diversas invitaciones. Tal es el caso de grupos de artesanos que utilizan recursos vegetales silvestres como especies de bejucos, palmas o plantas tintóreas en la elaboración de artesanías. Para los artesanos sus productos son parte importante de su cultura y economía. Actualmente existe gran preocupación porque ellos mismos se dan cuenta que cada vez las plantas están más escasas y sus habitats naturales están siendo destruídos y remplazados por ranchos, granjas, fábricas, complejos turísticos, etc.

Existen comunidades que se han organizado para solicitar apoyo y asesoría al Jardín Botánico Regional para proteger sus recursos, estableciendo viveros, jardines botánicos y plantaciones múltiples. Igualmente han mostrado su interés por conocer los aspectos botánicos y ecológicos de los vegetales que utilizan y como pueden contribuir a conservarlos para que no se agoten, es decir, con una perspectiva hacia la sustentabilidad.

Otros proyectos de investigación de la Unidad de Recursos Naturales, a la que pertenece el Jardín Botánico Regional, además de centrarse en aspectos botánicos, sistemáticos, fisiológicos y ecológicos involucran también la dimensión hombre-naturaleza. Así, nuestra misión educativa y conservacionista fomenta una relación armoniosa con la realidad cálida y diversa de nuestra naturaleza tropical.

Bibliografía:
V. Franco, S. Escalante, R. Orellana 1999. Arecaceae and asparagales native species of the Yucatan Peninsula (Mexico) cultivated in the Regional Botanical Garden (CICY): importance of their diffusion. IN: M. Caballero Ruano (Eds) Proc. Of the 2° Int. Symp. On ornamental palms and other Monocots. From the Tropics.. Acta Horticulturae 486: 87-91

Sobre l'Autor 

Verónica Franco es responsable del programa de Educación Ambiental del Jardín Botánico Regional del CICY y Dr. Roger Orellana es Director del Jardín Botánico Regional del CICY, Centro de Investigacíon Cientifica de Yucatan A.C., A.P. 87, C.P. 97310 Cordemex Merida Yucatan México. Tel: (52) 99 440291 Fax: (52) 99 440907 Email: vefranco@cicy.cicy.mx / orellana@cicy.cicy.mx
 

Ethnobotany and Education in the Jardin Botanico Regional del Cicy, Mexico

Summary

The Mayan culture is characterised by having a profound knowledge of nature, an invaluable heritage that we rescue and disseminate in our environmental education programme. Our collections try to show the diversity of the plant world, such as the many uses of plant resources: wood, food, medicines, tanning, dyes, textiles, ornamentals, ceremonies, condiments, construction and handicrafts. The guided visits are complemented with a diverse range of plant material which visitors are encouraged to touch, smell and manipulate so that they can discover the relationship of plants to their daily lives. Mayan stories and interesting aspects of knowledge and traditional use are also used in the tours. Through children's workshops the importance of plants in cultural expression is transmitted. By increasing the public's knowledge of plants and an understanding of their direct relationship to humans, the education programme aims to promote in the public a desire to conserve plants now and for future generations.

L'Ethnobotanique a le Programme Educatif dans le Jardin Botanico Regional del Cicy, Mexico

Resumé

La culture maya est caractérisée par son importante imprégnation de la nature. Cet inestimable patrimoine est actuellement redécouvert par le jardin botanique de CICY et diffusé à travers ses programmes d'éducation environnementale. Les collections du jardin tentent de montrer la diversité mondiale des plantes et leurs usages: alimentaire, médical, tinctorial, textile, ornemental, cérémonial, comme condiments, pour la construction et l'artisanat. Le végétal est utilisé pour agrémenter les visites guidées et les visiteurs sont encouragés à toucher, sentir et manipuler les espèces afin de découvrir les rapports qu'il y a entre les plantes et leurs vies quotidiennes. A la faveur de parcours guidés, des histoires orales et d'intéressants aspects de la culture mayas, sont mis en valeur, ainsi que les pratiques culturales traditionnelles de certaines plantes. Les ateliers pour enfants soulignent l'importance des plantes dans l'expression culturelle. En enrichissant la connaissance que le public a des plantes et la compréhension de leur rapport direct aux êtres humains, le programme éducatif tente d'encourager le public à conserver les plantes maintenant et pour les générations futures.